lunes, 23 de marzo de 2009

El guardián entre el centeno

Es extraño que no hubiese leído aún este clásico de la literatura, pero así era. Y ahora que lo he leído entiendo muchas cosas. Había oído hablar de Salinger en muchas ocasiones y sentía ya una enorme curiosidad respecto a ésta, su obra maestra, y prácticamente única. No entendiendo demasiado la personalidad de este autor, pero sí valoro su frescura. El estilo de Salinger es tan refrescante que no puedes evitar continuar leyéndolo aunque el tema no te interese demasiado. Las aventuras en Nueva York (el viejo N.Y. de los años, no sé, cuarenta) de un adolescente que odia a todos y a todo, es un tema que en principio no me resulta atractivo en absoluto. Pero está claro que lo importante es que el escritor sea un genio para que cualquier cosa pueda interesarte. Si el estilo es como el de Salinger, todo se convierte en interesante. Hay algo de Salinger que sí destaco: Se adelanta a su tiempo. En su descripción yo creía estar en los años 80, pero no en un tiempo tan pretérito. Me doy cuenta de que hay escritores futuristas, y otros que parecen ser de épocas pasadas y son de ahora mismo.
Puntuación (0-50): 35

3 comentarios:

Jesús M. Tibau dijo...

ya lo he leído un par de veces

Minerva dijo...

Hola Jesús! Supongo que te ha gustado el libro, como a mí. También lo leería una segunda vez...Sólo por aprender la técnica, que es inédita para su época.

Minerva dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.